jueves, 3 de mayo de 2007

otras formas de contar_me

Rosa Colmenarejo es paisajista y madre; trabaja y vive en Córdoba desde septiembre de 2004. Hasta ese momento y desde 1998 trabajó en el equipo de LUIS VALLEJO estudio de paisajismo, Madrid. Entre los proyectos de los que ha sido responsable destacan el concurso para el Oman Botanic Garden, convocado por la municipality of Muscat (Oman), el hospital de Fuenlabrada (Madrid), la ciudad financiera del grupo Santander Central Hispano (Madrid) o los jardines de la Dehesa de los Altarejos (Badajoz). Actualmente forma parte del equipo redactor del programa de actuación del Área de Rehabilitación Concertada de Montoro (Córdoba). Durante 2007 ha trabajado en varias intervenciones urbanas: escala uno_uno, un encargo del Colegio Oficial de Arquitectos de Córdoba al AULA EILEEN GREY para el ocho de marzo, realizado junto a Gema MAYER, arquitecta; MIGRACIONES, un espacio para reflexionar en torno al valor de lo que se comparte, un espacio para el trueque de libros, junto al artista Miguel Ángel MORENO y el proyecto, recién seleccionado, PLEASE_KEEP_OFF_THE_GRASS/ POR_FAVOR_PISEN_LAS_FLORES, junto al artista Miguel GÓMEZ LOSADA, para UN JARDÍN, UNA IDEA, una convocatoria del Centro de ARTE y NATURALEZA de Huesca. Ha participado en las jornadas sobre género y urbanismo celebradas en Málaga y Cádiz en 2006 con la ponencia Paisajes urbanos, participación y conciencia de género. Ha colaborado con el programa de Radio2 Música en el Aire en la elaboración de un guión y una selección de música relacionada con el jardín. Ha participado en tres bienales de paisajismo de Barcelona, 1999, 2001 y 2003 en esta última con un proyecto seleccionado y en el curso organizado en 1997 por Javier Maderuelo en Huesca, El jardín como arte, donde presentó, en las sesiones de workshop, su proyecto Un Jardín para LILITH. Nació en Madrid en septiembre de 1968. El paisaje, su relación con la arquitectura, la ciudad y los juegos vertebran actualmente su trabajo.

1 comentario:

Colmenarejo dijo...

Ahora intento incorporar el paisaje como patrimonio cultural a mis proyectos. Pienso que el territorio no es una hoja en blanco y por tanto debe tenerse en cuenta toda la información que nos aporta el paisaje con su bagaje cultural y físico, geográfico y social como previo ineludible a los planes que legitiman el crecimiento urbanístico.