miércoles, 13 de febrero de 2008

más reflexiones en torno a LA CIUDAD SEGÚN JANE JACOBS

La vida en las ciudades conforma una delicada trama, una compleja red de afinidades y desencuentros, que exige sensibilidad y sentido común para comprender su fragilidad. Se trata de un equilibrio sostenido por lo cotidiano y lo subjetivo; un equilibrio que no debe obviarse en los procesos de planificación urbana. El trabajo desarrollado en estos meses de preparación de LA CIUDAD SEGÚN JANE JACOBS pretende hacer visible el ineludible valor de nuestro día a día: no perdemos de vista que la rutina, una rutina creativa y vital, es uno de los pilares fundamentales en los que se apoya la felicidad en la infancia. Ha sido además prioritario incorporar la visión de mujeres que viven, o han vivido, en zonas de conflicto, mostrar que nuestros mundos no son ajenos y nos debemos una recíproca mirada de atención, un oído atento. Así han ido surgiendo muchas visiones compartidas, un entramado de ciudades; La calle como un lugar vivo y no sólo de paso o tránsito. Un lugar donde es posible experimentar tantas o más emociones que en un museo… una ciudad donde lo más importante son personas caminando, mirando, observando, escuchando… ¡viviendo! Jane Jacobs, teórica del urbanismo de origen estadounidense, publicó en 1961 “Muerte y vida de las grandes ciudades americanas”. En este libro y muchos otros que vinieron después ganó la consideración de crítica del urbanismo imperante, gracias a sus exhaustivos análisis de la realidad y sus mordaces críticas al modo de planificar “desde las alturas”. Aún hoy muchas de las aportaciones de Jane Jacobs pueden resultar utópicas y revolucionarias si bien están avaladas porque allí donde se aplican la ciudad funciona. La ciudad saludable, habitable, tiene un punto de desorden que no es preciso ordenar, es espontánea, activa (una ciudad es como una bicicleta, funciona si no dejamos de pedalear) inventiva, vital, receptiva… Jane Jacobs murió el 25 de abril de 2006 a los 89 años.
  • Ideas que aluden a la seguridad que pueden procurar los mismos ciudadanos al entorno urbano con la simple mirada atenta, con ojos bien abiertos a lo que ocurre alrededor. LA CIUDAD TIENE MIL OJOS
  • Al espacio público como espacio social, el lugar de las relaciones, de los encuentros, de los intercambios, es la función asignada históricamente a las plazas, las calles, los jardines y parques. GENTE NECESITA GENTE
  • A la imprescindible mezcla heterogénea y concentración de usos y funciones de la ciudad: viviendas, colegios, comercios, oficinas, bibliotecas… para el desarrollo de la vida ciudadana en comunidad. MEZCLAR Y GANAR
  • Avisando de las consecuencias globales que puede acarrear un uso irresponsable del suelo, del territorio. De los espacios naturales pero también del patrimonio histórico. PARAÍSOS PAVIMENTADOS
  • De la incidencia que tiene en la calidad de vida en la ciudad la construcción de más y más vías rápidas periféricas, la importancia que tiene el coche en nuestra vida y el tiempo que pasamos dentro de él. VÍAS RÁPIDAS/ CIUDADES LENTAS
  • Del desconcierto que origina la construcción de mega proyectos que quedan aislados, alejados del sentir, del latido de la vida cotidiana. Mega_PROYECTOS Mega_AISLADOS y frente a esto la elevada autoestima, seguridad y confianza en el futuro que procura el uso, la recuperación de viejos edificios para servicios sanitarios, educacionales, culturales. VIEJOS LADRILLOS, BUENAS VIBRACIONES

2 comentarios:

La Lavanderia dijo...

Muchas gracias por informarnos, ojalá podamos acudir. Un saludo

Pilar (La lavanderia)

Gerardo dijo...

Bien por tu entusiasmo Rosa por estas jornadas.
Estoy de campaña electoral con Los Verdes y tus energías me animan a seguir propugnando una ciudad más humana e hiperborea.